En este segundo artículo usaré una metáfora para describir el viaje del alma en los ciclos de encarnación y su propósito, intentaré hacerlo de forma concisa y apoyar a través de las diferentes fases de ese viaje la formación de los distintos niveles de esta escuela.

Espero sea de tú interés, y sobre todo espero que al leer involucres tu propio pensamiento creativo y reflexivo

NIVELES DEL DESPERTAR

“Del espíritu a la materia, de la materia al espíritu. Todos los seres vivos, realizamos el mismo recorrido”.

Para abordar los diferentes niveles del despertar. Tomemos  como ejemplo el agua:

El agua habita en muchos estados diferentes. Es la misma esencia transformándose una y otra vez.  Diluyéndose hasta lo más etéreo, en la humedad que porta el viento. Coagulándose, concentrándose en una roca de hielo.

Imagina el agua derritiéndose de una helada. Retomando su apariencia líquida, renaciendo a una nueva forma, una nueva experiencia. Si por un momento, solo por un momento, el agua toma conciencia de sí misma, se da cuenta de que “es” y que su acción de “ser” es agua. En ese momento el agua despierta. Es el primer despertar, el despertar natural.

Ahora digamos que viviendo su experiencia, en un acto espontáneo, el agua observa el hielo derritiéndose y algo muy profundo en su interior recuerda: Viví la experiencia de “ser” hielo. De nuevo, el agua despierta, a un nivel más elevado de conciencia:   Hay algo más que la existencia que conozco.

Una vez que el agua entra en este su segundo despertar, su concepto de sí misma ya no se puede volver a cerrar, la semilla, la posibilidad de ser algo más, amplía irremediablemente su percepción y su identidad.

Pone tanta atención en esta posibilidad que lentamente se irá atrayendo experiencias que la empujen a ampliar su existencia, así el agua se descubre vapor a fuerza de probar el calor que la transformó, y pronto comprende que ella misma puede ser y vivir varios estados en el  proceso de disolución y coagulación. Del espíritu a la materia. De la materia al espíritu.

Su segundo despertar ha pasado de una mera intuición a una experiencia sensible, preparándola para un salto todavía mayor.

Llega un día que el agua, a fuerza de probarse en todo,de pasar por todas las caras de su experiencia,  descubre que hay una misma esencia en cada uno de los estados.  Mientras era nube y llovía, mientras se helaba y derretía, se evaporaba y discurría. Sintiéndose al mismo tiempo igual de viva en un manantial, que en la sangre o salvia de cualquier ser vivo.

El agua ha percibido cómo la forma y la experiencia cambian.  Pero, algo inexplicable, intangible, indefinible, la mantenía viva en todos los estados.

Una nueva semilla se establece en su interior y su conciencia se expande en un tercer despertar haciendo imposible que vuelva a un concepto anterior.  Toda su idea de sí misma desaparece por completo de la forma para instalarse en su esencia, en algo muchísimo más grande que la propia experiencia, sin principio ni fin. Eterna…

Así, como el agua viajamos los seres humanos por este planeta, teniendo abiertas las puertas para estos despertares y tomas de conciencia en cada una de nuestras experiencias. Observémoslos punto por punto

 

EL DESPERTAR NATURAL, PRIMER NIVEL DEL DESPERTAR 

Le llamamos despertar natural porque ocurre durante las primeras etapas de desarrollo de nuestro cuerpo físico, mental y emocional. Descubrimos que tenemos un cuerpo, una identidad. Que somos.

Para este primer despertar se creó la Tierra, la experiencia en la materia. Ofreciendo la posibilidad de que una parte del espíritu, de la vida «una» se diferencie en una forma y tome conciencia de sí misma, se conozca.

En este nivel el ser humano se identifica con la materia, y su mente se direcciona a la misma, crea, construye, acumula o destruye. Vive para los estados de carencia o abundancia, para la supervivencia.

SEGUNDO NIVEL  DEL DESPERTAR           

En este nivel, de forma espontánea y una vez que ha acumulado la energía necesaria para hacerlo posible, el ser humano empieza a  percibirse cómo algo más, no sabe lo que es, pero hay algo que recuerda, que siente, algo más que esta existencia terrena. Un vacío en su interior le impulsa a buscar más allá, a ampliar su mente, a expandir su conciencia. Su pensamiento intuitivo inicia la comunicación con el campo a su alrededor. Esta es una etapa dual y confusa y en la que necesitamos hacer un arduo trabajo, pasar por muchas experiencias que poco a poco agranden ese campo perceptivo en el que nos sabemos “algo” más que el cuerpo que habitamos, que la materia que tocamos…

Surge por primera vez la percepción del alma, la vida “una”  se reconoce a sí misma como un cuerpo, como una porción de vida diferenciada pero también como un campo perceptivo, invisible, que abarca mucho más que él mismo, campo al cual en este nivel se le llama Alma…   Así, del conocimiento y manifestación del Alma surge la dualidad.

Desde el seminario de primer nivel de Reiki hasta los niveles avanzados uno y dos, la temática y experiencias que se presentan en esta escuela permiten transitar esta etapa del viaje del alma, ofreciendo a las personas caminarlo sintiéndose sostenidas y guiadas, a pesar de la dificultad que puedan experimentar en algún ciclo. Preparándolas  y formándolas para que puedan abastecer sus vehículos de una mayor cantidad y calidad de energía, para que aprendan a dejar que la energía de sus campos etéricos superiores discurran por ellos, elevándolos y purificándolos. Pasando así de la mera intuición de que hay algo más a la experiencia sensible de viajar por esos campos, para, llegado el momento y una vez cerrados los ciclos necesarios entrar lentamente en el tercer despertar.

«Despertar» es ampliar nuestra conciencia, es adquirir la capacidad de mover nuestra atención y nuestra percepción a diferentes planos de vibración. Tema principal del segundo nivel avanzado “La estructura de la magia” en el que como gran apoyo podemos contar con los seminarios “la memoria del agua” que flexibilizan nuestras creencias y nos permiten imbuirnos en el flujo de pensamiento proveniente de los planos ascendidos.

TERCER NIVEL DEL DESPERTAR

En este gran despertar al que todavía precederán muchos más, el ser humano deja de identificarse lentamente con la forma, se percibe a través de esta experiencia como un Alma, y es el Alma la que empieza a inundar de luz los tres vehículos inferiores: mental emocional  y  físico.

Todo el trabajo previo ha permitido flexibilizar el ego, pulir la voluntad y ponerla al servicio del Alma.

El alma que permanece en estado de profunda meditación empieza a percibirse como una porción de una conciencia superior, dirigiendo conscientemente el pensamiento y la voluntad del ser humano. Expresando conocimiento y luz en cada palabra, acción y pensamiento. Manifestándose como el Ángel solar llevando la vida del ser humano a una nueva dimensión. En el transcurso de esa etapa a lo largo de las encarnaciones necesarias, se perderá la identificación con la forma para acceder a una dimensión de pura conciencia donde todavía nos esperan muchas etapas de aprendizaje y evolución hasta el día que entendamos realmente, qué es el sol. Hasta el día que el propósito divino y nosotros seamos solo «uno»

El tercer nivel de la escuela  ( y el nivel oculto, al que solo acceden quienes hayan terminado el ciclo de aprendizaje y a partir del cual toda formación carece de coste) y las rutas de  trabajo con la energía sexual (kundalini) permiten al ser humano tomar la responsabilidad sobre sus propios estados emocionales y de vibración energética y pulir su voluntad de ser “uno” con su alma, de ponerse al servicio de la conciencia superior. Esto es siempre una opción voluntaria y honesta que cada uno debe escuchar con claridad en su interior. Le tomará varios ciclos realizarlo y será su propia alma la que guíe y proponga las experiencias necesarias para lograrlo. Esta formación tiene como propósito acercarlo al  «intento» de elevar su propia experiencia si así lo ha decidido, y ofrecerla al beneficio de todos los seres. De ayudarlo a reconocer su Alma en su verdadera naturaleza: el Amor, y en su capacidad de expresar la voluntad y conocimiento divino.

Cada paso que se da en este nivel es guiado para cada uno desde esferas superiores y nuestro cometido es mantener nuestro intención pura de amar, aprender y dejarnos a disposición y en la capacidad de una pronta respuesta a las directrices que establece nuestro Ángel solar, que el ser humano, en esta etapa debe aprender a escuchar.